Silvina Escudero y Ricardo Fort pasaron del amor al odio el año pasado, luego repitieron la historia, se amigaron y se volvieron a pelear y todo terminó de la peor manera.
La morocha se fue de “Fantástica” a fines de febrero último en medio de un escándalo y Ricardo Fort la eligió para que encabece junto a él en Buenos Aires la obra “Fortuna”; la morocha ocupó así el lugar que dejó vacante Carolina Papaleo.
Todo era color de rosa hasta que algunas semanas después del debut todo terminó de la peor manera. Peleas, acusaciones cruzadas y hasta algunas versiones de un supuesto romance hicieron que Escudero se fuera de la obra, o la fueran. Allí comenzó una guerra mediática y judicial. Hubo cruces de Cartas Documento y debían presentarse en la primera audiencia de conciliación el lunes próximo; pero todo cambió en las últimas horas y la misma se suspendió. Todavía no se sabe cuál será la nueva fecha.
“Es una audiencia ante el SECLO, sería una audiencia de conciliación pero en el ámbito laboral. Obviamente nuestro reclamo tiene que ver, no solamente con los daños y perjuicios ocasionados por el “mobbing”, o sea por el atropellamiento que tuvo el empleador sobre la persona de Silvina Escudero; sino que además también por todos los rubros indemnizatorios de la contratación irregular porque había dos contratos. Y por supuesto, todas las indemnizaciones productos del despido".
Ante la pregunta sobre por qué había dos contratos, Rosenfeld aseguró: “Había uno que tenía una registración y otro que no tenía registración. Es decir que había un precio oficial y otro que no lo era”.
“Estamos hablando de una indemnización por despido y de todas las indemnizaciones producto de la contratación fuera de la regularidad laboral, con más todos los daños y perjuicios que generó el “mobbing””.
El acoso laboral o acoso moral en el lugar del trabajo, conocido frecuentemente a través del término inglés mobbing ('acosar', 'hostigar', 'acorralar en grupo'), es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo o terror en el trabajador afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador. Esta persona o grupo de personas reciben una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles en el trabajo por parte de sus compañeros (entre iguales), de sus subalternos (en sentido vertical ascendente) o de sus superiores (en sentido vertical descendente, también llamado bossing, del inglés boss, jefe). Dicha violencia psicológica se produce de forma sistemática y recurrente durante un tiempo prolongado, a lo largo de semanas, meses e incluso años, y a la misma en ocasiones se añaden "accidentes fortuitos", y hasta agresiones físicas en los casos más graves.
Ana fue consultada si existe la posibilidad de llegar a un acuerdo y así evitar el juicio, a lo que la abogada respondió: “Ni bien empezó todo este intercambio de Cartas Documento se comunicó conmigo el abogado de Fort, César Carroza, y me hizo saber que iba a haber una intención de arreglo. Pero hasta ese día, 14 de junio 15.00, no te puedo precisar si nos vamos a poner de acuerdo o no”, finalizó Rosenfeld.

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